Al llegar a esta tierra, sentí algo que no podía explicar… una energía antigua, como si algo dentro de mí la reconociera… La Madre Tierra no siempre abraza… a veces te transforma…
te rompe… y te reconstruye…
Mirar al cielo aquí no es mirar hacia afuera… es mirar hacia lo más profundo de tu esencia…
Y en ese momento… todo comenzó…